Eterna Salvación, vida divina, Reino de Dios. Ya nada de eso me pertenece y me parece bien. Mientras su respiración y latidos sigan en calma, todo me parece de maravilla, si hasta parece que no fuera condena.
¿Qué importa ya que mi vida tenga nombre y apellido?
“Ámense unos a otros como los he amado yo”
Estaba perdido y ahora lo entiendo todo, Dios.
4 comentarios:
Me ha gustado, corto pero intenso, con mucho sentimiento. Sigue así ^^
i like
me gusta tu post
......
saludos
Q lindo pensar
Q lindo pensar
Publicar un comentario